Posteado por: don Gerardo de Suecia | 22 julio 2011

Un día con lluvia por favor…… o cuando quemaban los fuegos (159)

Un día con lluvia de cuando en cuando no es malo. No pienso en un verano con lluvia cayendo sin cesar, no, un día o dos, o algo así. ¿Por qué? En primer lugar, es bueno para las setas – un verano sin lluvia significa un otoño más pobre. Segundo, nos da oportunidad de ir a nuestra casa para lavar la ropa y tomar una ducha. Aunque tenemos una ducha afuera de la casita con agua del lago es más agradable tomar una ducha con agua caliente. Tercero, puedo escribir un episodio tranquilamente, sin pensar en lo que tengo que hacer cuando hay buen tiempo, por ejemplo, reparar la terraza, pintar el muro, limpiar la pileta para lavar y muchas otras cosas que suelo posponer para hacer mañana.

Bueno, de un elemento, la lluvia, al otro, el fuego. Cuando leía un libro escrito en 1909, un libro de Svenska Turistföreningen (La Asociación de Turistas de Suecia) tuve la idea de contar un poco como se usaba fuegos para alertar a gente en tiempos de guerra en Suecia.

La almenara (en sueco vårdkase) se ponían en alturas y montañas. Había un sistema con almenaras en la costa y en la ruta marítima a Estocolmo (y probablemente a otras ciudades de importancia también).

Una almenara/vårdkase consistía de un tronco de madera erigido con troncos más delgados erigidos alrededor (vea la foto). Tenía una altura de nueve metros y una base de cinco metros.

Dentro de la almenara se podía poner toneles de alquitrán y otras cosas inflamables (para que el  fuego quemara mejor) y también era vivienda para ellos que la guardaban.

Dos hombres de confianza guardaban la almenara y omisión de mantener, guardar o quemar la almenara podía dar multas o cárcel. Un castigo en tiempos viejos era la proscripción.

La última vez que se usó este sistema con vårdkase/almenara fue durante la Guerra de Crimea en 1854. Entonces una armada inglesa cruzó afuera de Vinga en la costa del oeste. Los guardas lo interpretó como si un ataque era de esperar y quemaron la almenara. Tomaba 24 horas hasta que el mensaje llegara a Estocolmo (una distancia de alrededor de 450 km). Sí, ¡y ahora sabéis un poco más de la historia sueca!

Hay ciudades que tienen la almenara en su “su escudo de ciudad”, no encontraba la expresión correcta en el dictionario. Aquí él de Huddinge, en Estocolmo.

Este vårdkase se construían al principio del siglo veinte en Multråberget para recordar los tiempos cuando era importante tener una almenara buena para alertar a la gente que ahora viene el enemigo.

(Y esta noche llovió y tronó como si el cielo estaba totalmente “electrificado”. Y de repente

el teléfono so puso a soñar, realmente misterioso).

(Y esta noche llovió y tronó como si el cielo estuviera totalmente “electrificado”. Y de repente el teléfono so puso a soñar, realmente misterioso).


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