Posteado por: don Gerardo de Suecia | 27 agosto 2013

Una visita de hijos y nietas (213)

Una visita de hijos y nietas (213)

Ya que nuestro hijo Martín y su novia se han mudado a una casa; bastante cerca de nosotros (que alquilan de un conde) quieren comprar cosas para su nuevo hogar. ¿Y qué haces si vive en Suecia? Claro, tu vas a IKEA, claro. ¿Pero que haces si tienes dos hijas a las que probablemente no les gusta caminar en un almacén de muebles todo el día? Claro, hay dos abuelos (=nosotros) y a ellos les gusta mucho a cuidar a sus nietas.

De ellas ya les he contado en otro episodio, pero aquí una repetición. Se llaman Lía (4 años) y Lo (2 años) y son muy activas y demandan diversiones incesantes. El abuelo (yo, 68 años) y la abuela (Kerstin, mi mujer, 66 años) hacen lo que pueden para satisfacer sus gustos. Y alrededor de la casita hay muchas cosas que hacer. Lía, inmediatamente quiere hacer una ronda entre los arándanos para coger bayas. A OLYMPUS DIGITAL CAMERAella le gustan más las fresas silvestres, pero no hay más en medio de agosto y tiene que contentarse con lo que hay. Lo, la pequeña hace pinitos detrás de nosotros con un tazón en su mano, pero es difícil coger bayas y ponerlas en el tazón y después de unas tentativas deja el tazón y  coge de mano a boca. Pronto tiene como una barba azul alrededor de la boca. ¡Es maravilloso mirar a las chicas en los arándanos!

Lía, la Hermana mayor, da el tono para lo que va a pasar, y después quiere ir a “la casita de juegos”, que no es una casita de juegos, sino una casita para nuestros huéspedes. Allí quiere estar en la cama y a veces quiere coger grosellas rojas en el arbusto afuera de la casita y después comerlas en la cama. Mientras Lo va con la abuela y hace otras cosas. A veces es mejor tenerlas separadas….

Después damos un paseo en el carro de niños. El carro  solo tiene un asiento (tienen otro de dos asientos pero no tenía sitio en el coche) y nuestra intención fue que  Lo podría ir en el carro mientras Lía anda a pie. Pero no, Lía también quiere ir en el carro y es una prueba para los abuelos tratar de mediar en el conflicto causado de la apretura en el carro. Y que un circulo de hermanos tan minimal puede sonar tanto…. Vamos con las dos chicas que aúllan y se empujan, pero después de unos minutos se calman y se callan y la ronda puede continuar en paz.

Solo hay un problema – el abuelo tiene fibrilación causado de la lucha entre las pequeñas amazonas y ahora tiene que arrastrarse a una velocidad minimal, mirando fijamente delante de sí. Y el perro Spencer, que el abuelo tiene en su mano piensa que el abuelo anda demasiado despacio y quiere ir más rápido, y es algo que irrita el abuelo también.

Cuando pasamos el lago las nietas quieren bañarse. Si hubiera habido gente en la playa habría sido difícil convencerlas que es agua estaba fría y por esto nadie quiere bañarse – y además, no tenemos toallas. Después de un rato encontramos con tres señoras con dos perros, uno muy pequeño y otro uno más grande. Spencer quiere saludar a los dos pero le más grande hace un ataque fictivo contra Spencer. Spencer parece un poco nervioso. Pero la fibrilación que había amargado la vida del abuelo desapareció y el resto del paseo va bien.

Cuando estamos en casa Lo está cansada y quiere descansar en el columpio de la abuela. Tiene sitio para una chica pequeña como Lo. El abuelo le columpia como si la columpia fuera una cuna. Èl también está cansado después de la fibrilación y tiene problemas de estar despertado y no dejarse dormir. Canta un poco también y finalmente Lo se duerme. De repente viene Lía con un sapo pequeño en la mano. La abuela busca una caja pequeña donde Lía puede poner el sapo, pero desgraciadamente el sapo hace un salto y desaparece entre las tablas de la terraza….. ¿Qué hacemos? Magnánimo el abuelo se ofrece a dirigir un safari para encontrar otro sapito. Y se van, Lía con la caja y el abuelo con vista para sapitos. Pero todo fracasa y ningún sapo está para descubrir….

Después de dormir Lo quiere salpicar con el agua. Entonces está en la cocina y toma agua del grifo y llena un tazón con una cuchara para después de esto vaciar el tazón. Lía viene para unirse y inventa el juego de hacer comida de agua. Hacen comidas un rato y después se van afuera a la terraza para disfrutar los platos. Sí, con un poco de fantasía…

Después Lo viene con un librito y quiere que el abuelo lea algo. Y juntas con Spencer en la terraza las niñas escuchan el cuento leído del abuelo. Lee con gran sentimiento de Alfons Åberg y su padre y como hacen compras el sábado. Lo, que no comprende tanto, va a la cocina para continuar a hacer comida de agua, pero Lía y el perro escuchan entusiastas y cuando el abuelo ha  terminado el cuento Lía quiere que el abuelo lea otro cuento. Lo que piensa Spencer no sabemos porque ni sabe leer ni hablar. Y el abuelo empieza a leer otra vez, pero ahora Lía también se va para hacer comida de agua y de repente el abuelo está contando un cuente para Spencer. Y Spencer está atado en el sofá y no puede ir a la cocina para hacer comida de agua aunque lo quisiera…


Responses

  1. Muy divertidas tus aventuras con Lia, Lo y también Spencer, con un poco de práctica Spenser disfrutará de las lecturas del abuelo y cuando la pequeña Lo comprenda más lo leído, tendrán largas jornadas para escudriñar en la literatura infantil.

    • Gracias por el comentario Ireth! Voy a tratar con un poco de educación para Spencer!!

  2. Incluyo tu blog en el mío como favorito. Un saludo desde Teneiife.


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