Vecinos uno puede tener de diferentes tipos. Puede haber un bar debajo su apartamento, que puede causar problemas con el ruido de los huéspedes que gritan y orinan afuera del bar. No lo tenemos. Tu vecino puede tener un perro que ladra sin cesar. El perro de uno de nuestros vecinos suele ladrar cuando pasan otros perros y corre libre en un cercado alrededor de la casa todos los días. Es decir lo hacía… Después de una llamada por teléfono todo se ha arreglado y el perro se queda en casa. Pero nos queda un problema…. Es esto con el seto.

Un seto puede siempre causar conflictos entre vecinos, por ejemplo si no están acuerdo de quién tiene la responsabilidad para cortarlo y cosas así.

Nuestros nuevos vecinos eran muy minucioso en advertir que el seto estaba en nuestro terreno y por esto somos nosotros que tienen la responsabilidad de arreglarlo.

Los problemas se pusieron así. Noté un día que los hijitos de la familia sin problemas algunas paseaban por el seto. Pisaban un arbusto en la esquina del seto para que tuvieran pasar más fácil. Pensaba que hijos son hijos hasta que un día encontrara toda la familia paseando por el seto sin vergüenza alguna. Por favor, que compartimiento es eso pensaba en mi interior, aún no preparado a decir algo.

Notaba que los vecinos tenían problemas cuando querían salir a la calle con su coche. Trataban y tenían que rendirse un par de veces. Pero, en el invierno el pecador se revela por la nieve. Y encontré que alguien había pasado por el seto, ¡en coche! Ahora tenía que informarme un poco de lo que pasaba. Un día ví el vecino en su terreno y le pregunté:

“¿Por que has pasado con coche por nuestro seto?”

(Ya sabía que tiene que ser un conductor malo). Y sabéis que me respondió? Escuchen:

“Pensaba que es nuestro seto, y tenía que pasar por el seto para salir a la calle”.

Bueno parece tener una verdad elástica mi vecino. Cuando se trata de cortar el seto, es el nuestro y cuando quiere pasar en coche es el suyo.

Le dije, que cuando discutábamos esto antes, el resultado fue que es nuestro seto. Y con esta conversación pensaba que el asunto estaba zanjada. Hasta que unas semanas después de esta discusión descubriera que alguien había pasado en BICICLETA por el seto.

Por lo menos es un poco mejor que pasar con coche, pensé. Pero, ¿que puedo hacer con tantos vecinos? ¿Hay alguien que tiene un consejo para mí? Poner alambre espinoso debajo de la nieve podría ser una solución, pero si alguien se haga daño sera mi culpa….

Y ahora a otra cosa. La escuela Delengua en Granada me ha preguntado si pudiera publicar un artículo en mi blog y yo he dicho que sí. Lealo, ¡puede escribir y ganar! ¡Buena suerte!

Si te gusta escribir… ¡ahora tienes la oportunidad de ganar un curso de español gratuito!

 

La escuela de español Delengua, situada en Granada, ha tomado la estupenda iniciativa de animar a estudiantes de español de todo el mundo a redactar un microrrelato en español, con el fin de ganar uno de los 10 premios que ofrece la escuela.

¿A qué se debe esta iniciativa?

Con motivo de XV aniversario (1997-2012) de la escuela de español Delengua y el I aniversario de la declaración del Flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO (noviembre 2010), la escuela ha decidido conmemorar dichos acontecimientos, convocando un concurso interesante de microrrelatos, dedicado a personas interesadas en la lengua y cultura española de todo el mundo.

¿Qué es un microrrelato?

El microrrelato o microcuento es una historia de extensión máxima determinada que, por lo demás, contiene los elementos esenciales de toda narración: uno o varios personajes que actúan en un tiempo y lugar más o menos determinados según el esquema tradicional de planteamiento/presentación, nudo/complicación y desenlace.

En este caso, los microrrelatos deben ser escritos en español. La temática será totalmente libre, pero todos deberán contener la palabra ‘flamenco’ (usada en singular o en plural) en cualquiera de sus acepciones.

La extensión máxima de los relatos será de 140 caracteres, con espacios incluidos – como un tweet.

¿Te lo vas a perder? ¡Participa ya!

¡Enlace a la escuela!

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 09 enero 2012

Experiencias de chinchetas (177)

A veces se declaran epidemias en los colegios. Puede ser que es moderno jugar con el yoyó o, por que no, jugar con chinchetas. Entonces dices: “¿No es posible jugar con chinchetas…?” Voy a mostrar que lo es.
Después de terminar mi educación para ser profesor me faltaba un mes hasta las vacaciones y decidí buscar trabajo en los alrededores de Uppsala donde vivía entonces. Y hubo un mes de trabajo en un colegio con hijos de 11-12 años. Perfecto!

Los hijos habían tenido 15 suplentes este semestre y yo fui suplente número 16 en la clase…. Su profesora tenía problemas con la voz y no podía hablar en voz alta bastante bien.

Un día, un lunes, fue moderno jugar con chinchetas y se desarrollaba en una epidemia. Y cómo se juega con chinchetas? Sí, claro, se pone una chincheta en la silla de otro alumno sin que lo ve. Y los alumnos saltaban de sus sillas y todos se reían.

El martes, el día siguiente, oí un sonido en el corredor afuera de la sala y me fui para investigar. No encontré nada, pero en camino a la sala podía ver una sombra por el vidrio de la puerta; poniendo algo en mi silla…. Podría ser una chincheta….

Bueno, entré en la sala y trataba de buscar la chincheta en la silla sin que los alumnos lo vieran. La chincheta estaba en la parte delantera de la silla. Era posible sentarse y tener la chincheta entre las piernas, sin daños y sin que los alumnos pudieran jactarse de tener un profesor que es posible de birlar.

Focusé en la chincheta y me deje caer en la silla – sin problemas algunas. La risa no apareció, ¡y los alumnos parecían muy sorprendidos!

Sospechaba que el niño que había puesto la chincheta en la silla era él en el banco a la izquierda visto de mí dirección. El siempre sentaba colgando en la silla de la manera que tuviera su culo sobre la silla. Detrás de él había una alumna, Sussi, y ella tenía una chincheta en la mano y de repente la puso debajo del culo de él…

Entonces yo grité: “Siéntate bien en la silla y deja colgar así”. Y él se sentó y después saltó gritando ay, ay, ay!! Y los otros alumnos se reían.

 

 

 

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 22 diciembre 2011

Dos relatos en tiempo de navidad (175)

Esta historia me ha contado un amigo y pasaba hace muchos años unos días antes de la navidad. Mi amigo trabajaba en mi colegio como suplente. Un profesor encuentra muchos alumnos en su trabajo y unos de ellos son menos amables. Uno de esos alumnos era John (nombre fingido). Parecía que no tenían intereses en común – por lo menos no en las clases. A mi amigo le gustaba orden y tranquilidad en la clase, a John no. Mi amigo quería dar mucho conocimiento a sus alumnos, pero John no se interesaba mucho por religión, historia y ciencias sociales. Prefería más hacer ruido y trepar en los bancos, etcétera, etcétera. Pero tenían un interés en común. Mi amigo quería comprar unos discos (el modelo más grande que había antes de los discos compactos) y se fue a la única tienda que vendía discos en mi ciudad. Antes de entrar en la tienda miraba un rato en el escaparate. Entonces vio a un amigo del colegio por la ventana, John. Estaba eligiendo discos evidentemente. Sí, pero no parecía que le gustaba pagar el disco. Con la mirada errabunda puso el disco en su cazadora y cierró la cremallera – y salió…. Cuando quería pasar a mi amigo en la acera él le dijo a John: “He visto lo que hiciste en la tienda. Ahora tienes que devolver el disco”. Y John dijo: “Cómo puedo hacerlo, van a verme…” Mi amigo le consejó: “Hazlo en la misma manera que hiciste cuando lo robaste”. Y el hijo entró en la tienda y con la mirada tan errabunda como hace unos minutos sacó el disco y lo puso en su sitio, lo todo bajo la supervisión del suplente. Mi amigo no tenía problemas más con John en el colegio.

Aquí la otra historia, también contado de un amigo, pero no el mismo como en la historia arriba, y pasaba unos días antes de otra navidad. Trabajaba en una tienda donde entre otras cosas vendían bañeras. Un día entró un señor viejo en la tienda y preguntó sí vendían bañeras con hidromasaje. Mi amigó le contestó que sí e iban a una bañera con hidromasaje. El señor preguntó si fuera posible probar el tamaño de la bañera por sentarse en ella. Mi amigo dijo que sí, pero que el señor tenía que quitarse de lo zapatos antes de “ir a bordo” en la bañera. El señor se sentó, sin zapatos, y se disfrutaba el tamaño perfecto. Mientras tanto venían otros clientes y mi amigo dejaba el señor a sentirse bien un minuto o dos. Venían más clientes y pronto fue tiempo de ir para almuerzo. Y mi amigo fue para almorzar con sus colegas en la tienda….. entre 12.00 y 13.30…… Cuando volvían a la tienda y habían entrado oyeron una voz de un hombre viejo que dijo: “Aló….” El colega le preguntó a mi amigo: “¿Quién es?” Y claro, mi amigo sabía quien era; el señor que estaba probando la bañera. Y los dos se iban a la bañera y mi amigo hablaba con el señor y decía cosas como: “Por favor, discúlpeme, hay algo que podemos hacer etcétera, etcétera… El señor dijo: “Sí, dígame dónde está el baño y deme un vaso de agua”. Y siendo una pregunta muy modesta mi amigo podía calmarse y comprender que al señor no le molestaba tanto quedarse en la bañera una hora o dos….

¡Feliz navidad!

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 21 diciembre 2011

Diez anécdotas de niños (174)

1. La abuela estaba en el baño maquillándose. Su pequeña nieta estaba mirándola, como había hecho muchas veces antes.
Después de que había puesto su lapiz labial la pequeña dijo:
“Pero abuela, te has olvidado de besar el papel higiénico” Probablemente no voy a poner lapiz labial más olvidándome que besar el papel higiénico….

 

2. Mi nieto joven me llamaba el otro día para desearme feliz cumpleaños. Me preguntó cuántos años tenía, y le contesté, 62. El pensaba un rato y dijo:
“¿Comenzaste al 1?

 

3. Después de haber acostado a sus nietas la abuela cambió de vestidos poniéndose pantalones y una blusa floja y continuaba a lavar su pelo.  Pero los niñas estaban más y más bulliciosas.. La abuela perdió su paciencia. Finalmente, tomó una toalla alrededor de la cabeza y entró de golpe en la habitación, poniéndolas en las camas con una advertencia que se quedaran allí. Al salir de la habitación oía la nieta de tres años decir:

“¿Quién fue esa?”

 

4. Una abuela estaba explicando a su nieta como era su niñez.
“Solíamos hacer patinaje en un estanque. Tenía un columpio hecho de un neumático, estaba colgando en un árbol en frente de la casa. Montábamos en nuestro poni. Cogíamos frambuesas salvajes en los bosques.” La pequeña, con ojos grandes, escuchaba. Por fin dijo:

“Es cierto, ¡me había gustado conocerte más temprano!”

 

5. Mi nieto nos visitaba un día y me preguntaba: “Abuela, ¿sabes de que manera tú y Dios os parecéis? Trataba de comprender como nos parecíamos pero sin resultado, y dije: “No, ¿cómo nos parecíamos?”

“Sois viejos…..”

 

6. Una pequeña chica estaba trabajando diligentemente en el ordenador de su abuelo. Le contaba que estaba escribiendo un relato.
“¿De que se trata?” preguntó el abuelo.
“No sé, no sé leer”, dijo la chica.

 

 

 

7. No sabía si mi nieta había aprendido los colores ya y me decidía darla una prueba. Yo puntaba a diferentes cosas y le preguntaba qué colores eran. Ella me contestaba y siempre tenía razón. Me gustaba “la prueba” y continua preguntándola.
Al fin se fue para la puerta y dijo:
“Abuela, ¿no sería mejor si tratabas de imaginar tú que colores son?”

 

8. Cuando mi nieto Billy y yo entramos en nuestra cabina de vacaciones teníamos las luces apagadas hasta que estuviéramos dentro
para que los insectos no nos siguan. A pesar de ello unas luciérnagas lograban seguirnos. Billy las veía antes de mi, y susurró:

“No vale la pena Abuelo. Ahora los mosquitos nos siguen con linternas”.

 

9. Cuando mi nieto me preguntaba cuántos años tenía me burlaba y le contesté:
“No estoy seguro…”
“Mira en tu ropa interior, Abuelo” me aconsejaba, “la mía dice que tengo 4 a 6”.

 

10. Mi abuelo es el hombre más listo del mundo. Me enseña tantas cosas muy, muy, interesantes, pero no lo veo a menudo ¡y por esto no seré tan listo como él!

¡ Así son los abuelos y los nietos!

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 13 diciembre 2011

Siete motivos para no reñir con niños (173)

El primero: Una chica hablaba con su profesor de ballenas. El profesor decía que era imposible para una ballena a comer a un hombre. Aunque es un animal enorme tiene una garganta muy estrecha.
Entonces la chica dijo:
”Jonás se comía una ballena”.
Con irritación el profesor repetía que una ballena no puede comer a un hombre; es físicamente imposible.
Entonces la chica dijo:
”Cuando voy al cielo voy a preguntar a Jonás”.
Y el profesor preguntó:
”¿Pero, si Jonás se vaya al infierno?”
La pequeña chica le respondió: ”Entonces tú puedes preguntarle”.

El segundo: Una profesora en una guardería infantil miraba cuando los niños estaban dibujando. A veces iba para ver lo que cada hijo dibujaba. Cuando llegó a una chica que trabajaba intensivamente la profesora le preguntó:

”¡Qué estás dibujando?”
“Dios”, respondió la chica.
La profesora paró y dijo:
”Pero nadie sabe el aspecto de Dios”.
Sin dudar en absoluto y con la vista quedando en el dibujo la chica respondió: ”Van a saberlo dentro de poco”.

 

El tercero: Una profesora en un catequesis discutía los Mandamientos con hijos de una edad de cinco y seis años. Después de haber explicado el Mandamiento ”honrarás a tu padre y tu madre”, la profesora preguntó:
”¡Hay un Mandamiento que nos enseña como tratar a nuestros hermanos?”
La respuesta vino directamente de un pequeño chico (el mayor de los hermanos en la familia):
“No matarás….”

El cuarto: Un día una chica estaba sentada mirando a sus madre cuando ella trabajaba en la cocina. De repente descubrió que su madre tenía varios cabellos blancos en su pelo marrón. La chica miraba a su madre y le preguntó curiosamente:
”¿Mamá, por qué tienes cabellos blancos en tu pelo marrón?”
La madre le respondió:
”Bueno, cada vez que haces algo mal y me hace llorar o estar infeliz me da un nuevo cabello blanco”
La chica pensaba un momento en ello, y después dijo:
“¿Mamá, por qué es el pelo de la abuela completamente blanco?”

El cinco: Todos los chicos habían sido fotografiado y la profesora trataba de convencer a ellos a comprar una copia de la foto del grupo.

“Piensa en que divertido será mirar la foto cuando sois adultos y decir ´allí está Jenifer, es abogada´o ´allí está Miguel, es médico´.”
Una pequeña voz fue oído del grupo de niños:
”Y allí está la profesora, está muerte…”

El sexto: Un profesor tenía una clase sobre la circulación del sangre. En una tentativa de explicar las cosas un poco más, dijo:
”Estando con la cabeza hacia abajo, la sangre como sabéis corriera hacia abajo haciendo mi cara roja”.
“Sí”, decían los alumnos.
“Pero, cuando estoy con los píes en el suelo y la cabeza arriba, la sangre no corre hacia abajo, ¿por qué?
Un pequeño hijo gritó:
“¡Por que tus píes no están vacíos!”

El séptimo: Los alumnos estaban en fila i el comedor en un colegio católico para menores para tener su almuerzo. En la mesa había un montón de manzanas. Una monja escribió un papel y lo puso en el frutero:
”Toma solo una manzana – Dios te ve”.
Un poco más lejos en la fila, en la parte detrás de la mesa había un montón de tabletas de chocolate. Un niño había escrito un papel con el texto:
“Toma cuantas quieras. Dios está mirando las manzanas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 12 diciembre 2011

El ladrón y el loro (172)

Un ladrón entró por fuerza en una casa una noche. El ladrón dejaba la luz de la linterna hacer una gira para ver si habían algunas cosas de valor allí cuando una voz dijo:
“Jesús sabes que está aquí”.

El ladrón casi saltó de sus calcetillos, apagó la linterna y se quedaba totalmente silencioso y sin mover.
Cuando no oía más sonidos, susurrado algo y continuó buscar cosas de valor. Cuando estuvo en punto de sacar el estéreo para remover los cables vino otra vez una voz diciendo:
“Jesús está mirándote”.
El ladrón se paró en medio de un paso y resplandeció en la casa para localisar el sonido. Finalmente, en un rincón de la casa vio a un loro. ¿Fuiste tu que hablabas?, lo preguntó al loro.
“Yep” dijo el loro, “solo trato de advertirte, porque está mirándote ahora”.
El ladrón se relajaba. ”Advertirme, ¡eh! ¿Y quién diablos eres tú?
”Moisés, dijo el loro”
“¿Moisés?” dijo el ladrón riéndose. “¿Y quién daría el nombre Moisés a un loro?”
”Son los mismos que han bautizado un Rottweiler a Jesús”.

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 12 diciembre 2011

Cuatro anécdotas dignas de reflexión (171)

1. Un hombre entra la ducha a la vez que su mujer sale de allí. En el mismo momento toca la timbre y la mujer va para abrir vestida de una toalla. En la puerta está el vecino. Le ofrece 1000 euro a ella si deja la toalla caer al suelo. Sin vacilar deja la toalla caer y el vecino disfruta de la vista. Saca 1000 euros del bolsillo, da los euros a la mujer y se va de allí.

La mujer se viste en la toalla y vuelve al baño para secar su pelo.

”¿Quién ha llamado a la puerta?” pregunta su marido.

”Fue el vecino, Pablo”, respondía la mujer

El hombre miraba a su mujer y le preguntó:

“¿Vino para dejarme los 1000 euros que le prestó ayer?”

Conclusión:  Se debe dar información de la situación económica a los colegas – siempre.

 

2. Un cura viene conduciendo su coche en el campo y ve a una monja que está esperando el autobús. Para y le ofrece ir con el a la ciudad más cerca. La monja joven le da las gracias, pone las maletas en el asiento trasero y se sienta en el asiento de pasajeros al lado del cura. Su vestido de monja es un poco corto y por ello el cura ve a una de sus rodillas. El cura no puede contenerse y pone su mano en su rodilla.

La monja le mira y exclama: “Padre, no se olvide el verso número 129”. El padre le quita de su mano y se queja de lo pasado, pero no puede cesar mirar a la joven monja. Un momento más tarde y lo mismo pasa otra vez y la monja le mira y exclama: “Padre, no se olvide el verso número 129”.

Se queja de nuevo y quita la mano. Llegan a la ciudad y la monja echa un vistazo insinuante al cura a la vez que le da las gracias.

El cura continua a su casa y allí tiene prisa para buscar el libro de cánticos y para leer el verso 129. Y en el verso 129 dice que” continua probarte adelante, es el único camino a la salvación”

 

Conclusión: Hay que estar informado de las cosas que tienen que ver con el trabajo, si no puedes perder muchas posibilidades.

 

3. Un hombre tacaño se va al campo para unos días de vacaciones. Allí compra un burro de un campesino, paga 100 euro y el campesino le pide buscarlo el próximo día. El día siguiente viene para traer el burro, pero descubre que el burro se ha muerto durante la noche. Quiere su dinero pero el campesino ya ha gastado el dinero. Entonces el hombre tacaño decide llevar el burro muerte a la ciudad y el campesino está muy sorprendido. Después de un mes se encuentran otra vez y el campesino no puede contenerse y le pregunta que hacía con el burro muerte. Entonces el hombre dice:

“Organizaba una lotería con el burro como el pez gordo, vendía 500 billetes a dos euro cada uno ¡y ganaba 898 euro!”

“Pero el burro estaba muerte, ¿no hay gente que se ha quejado?”

“Sí, claro, pero solo el ganador y a él le pagué sus dos euros”, respondió el hombre.

Conclusión: Uno siempre puede revertir un fracaso en un éxito.

 

4. Un joven viene a la farmacia y quiere comprar un condón. Le parece un poco vergonzoso y quiere explicar su compra.
“Mi novia me ha invitado, por la primera vez, a cenar con ella y estoy seguro que si todo vaya bien voy a pasar la noche con ella”.
Antes de pagar se arrepiente y quiere otro condón, explicando:
“La hermana de mi novia suele tirar los ojos a mí a veces, estoy seguro de que le guste, tal vez tenga suerte también con ella esta noche”.
Saca la cartera y paga por tres condones a la vez que explica al farmacéutico
“La madre de mi novia es bastante joven y hermosa y creo que le gusto a ella también y voy a tener posibilidad con ella también”.
La noche llega y todos están sentados juntos alrededor de la mesa y lo primero que hacen es una bendición. Después de la bendición todos se pusen a comer, todos sino el joven que continua con la ceremonia.

Después de unos minutos la novia le da un codazo al joven y dice:

“No sabía que eres religioso”.
Entonces el joven responde:
“Y yo no sabía que tu padre es farmacéutico…..”

Conclusión: No hable de planos estratégicos con desconocidos, toda la organisación puede sufrir un colapso.

 

 

 

 

 

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 05 diciembre 2011

Unos villancicos suecos con Woki (170)

El zorro en el hielo

Hay un dulcero en nuestro pueblo

Hola gnomos

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 02 diciembre 2011

Gracias al viento (169)

Escuchaba un programa en la radio el otro día. Se llama Spanarna (los exploradores o algo así) y son un líder con tres otras personas que hablan sobre un tema.

Antes de hablar sobre los temas suelen discutir un poco sobre actualidades y esta vez fue un día después de la navidad. Hablaban sobre los problemas de quitarse del árbol de navidad porque siempre pierde las agujas y hay que limpiar toda la casa.

Uno de ellos, que vive en un apartamento en la tercera planta había tenido una buena idea. La idea fue lanzar el abeto por la ventana abierta. También había dicho a sus dos hijos que guardaran la calle debajo de la ventana y todo parecía totalmente seguro.

Dicho y hecho, lanzó el árbol por la ventana, pero….. Es ello con el viento…  De repente vino un viento muy fuerte y cambió la dirección de la ruta del abeto. En vez de aterrizar en un área segura, guardada de sus hijos fue a caer en el techo de un coche, un Ford Focus, completamente nuevo….

De esta historia me acordé un día cuando había comprado dos pizzas y fui pasando la puerta de la pizzería con dos pizzas con solomillo de buey y salsa de berenjenas. Abalanzaba los dos paquetes con pizza, saqué las llaves para abrir la puerta del coche riendo un poco cuando recordé la historia con el árbol… entonces vino una ráfaga de viento y el paquete más arriba desprendió del otro y se hizo a la vela medio metro para aterrizar con la pizza afuera del paquete con el lado más delicado al suelo.

Posteado por: don Gerardo de Suecia | 28 noviembre 2011

Unas anecdotas (168)

Unas anecdotas (168)

-Una pareja van en silencio en su coche después de una disputa y pasando a una granja para cerdos el hombre dice sarcástico:
“¿Son parientes tuyos esos?”
”Sí, claro”, dice la esposa, “son mis suegros.”

-La niñez es el tiempo en la vida cuando uno está en frente del espejo haciendo muecas…….
La edad media es el tiempo cuando el maldito espejo se venga.

-Dos mujeres van en un VW Escarabajo. De repente tienen una avería y van al lado de la carretera. Salen del coche y una de ellas abre el capo.
”No es extraño que no funciona – el motor ha desaparecido”.
Durante el tiempo la otra ha abierto el maletero.
“Que suerte”, dice ella. ”Aquí en el maletero hay un motor de reserva”.

-Un día una chica vino saltando a casa del colegio.
“Mamá, mamá”, gritaba ”contamos en el colegio hoy, y todos los otros solo sabían contar a 4, pero yo, yo conté a 10. ¿Quieres escuchar? 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10!”
”Que lista eres”, respondio la madre.
”Es porque soy rubia”, dijo la chica orgullosa.
“Sí, es porque eres rubia”, dijo la madre.

El día siguente la chica vino gritando del colegio.
”Mamá, mamá, hoy leímos el alfabeto y todos los otros hijos solo sabían las letras a D, pero yo, yo sabían las letras a G! ¿Quieres escuchar? ¡A, B, C, D, E, F, G!”
”Eres muy lista, chica”, dijo la madre.
”Es porque soy rubia”, dijo la chica.
“Sí, es porque eres rubia”, dijo la madre.con amor maternal.

El día siguiente la chica vino saltando a casa del colegio.
“Mamá, mamá, cuando nos duchamos después de la gimnástica hoy ví que todas las otras chicas tenían tetas flacas, pero yo, yo tengo estas, gritó la chica, quitándose el jersey mostrando dos tetas muy bien desarolladas (80C)
”Eres tan lista, chica”, dijo la madre.
”Es porque soy rubia”, dijo la chica.
“No”, dijo la madre, ”es porque tienes 24 años”.

-Dos mujeres en el cielo.
La primera: Hola, me llamo Sandra.
La otra: Hola, me llamo Silvia ¿Cómo has muerto, tú?.
Sandra: Me emparamaba
Silvia: Que horroroso….
Sandra: No, no, no fue tan espantoso. Después de temblar de frío, fui calurosa y dormilona, y finalmente moría una muerte tranquila.  ¿Y tú, cómo moriste tú?

Silvia: Moría en un ataque cardial. Sospechaba que mi marido era infiel, y por esto llegué más temprano para sorprenderle en el dormitorio. Pero, le encontré sentado sólo, mirando la tele.
Sandra: ¿Y qué pasó después…?

Silvia: Estaba totalmente convencida que había otra mujer en la casa. Buscaba en todas las habitaciones, debajo camas, en guardropas y en el garaje. Después de buscar intensivamente sufrí un ataque cardial y me moría

Sandra: Qué lástima que no buscaba en el refrigerador. Entonces estaríamos vivas los dos…..

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